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Blog de Música y Ciencia

Genes Suicidas

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Cada día, minuto y segundo que pasa, somos más conscientes de como funciona el mundo molecular, incluidas las batallas que en él se producen. Cada paso que damos en investigación básica, se disemina en un mar de terapias que buscan llegar a buen puerto, alumbradas por el conocimiento que tenemos, atravesando lo desconocido.

Vamos conociendo las armas y los implicados, como se forman las barricadas, y como se pueden blindar las estructuras. Como destruir al enemigo, y los daños colaterales que se generan.

Un tumor cerebral consiste en un conjunto de neuronas que, por desgracia, decide no parar de dividirse, en una zona tan delimitada como crucial para la vida del individuo. Una zona complicada para muchas intervenciones, pero no para todas…

Supongamos que tenemos una herramienta que puede acceder, reconocer las células tumorales y entrar en su interior. Sólo nos quedaría armar a nuestra herramienta, para dotarla de la letalidad que precisa y erradicar así el problema desde dentro.

Pues bien, una posible herramienta es un virus, un retrovirus. Este tipo de virus, en su infección “normal”, necesita para infectar una célula, que ésta se esté dividiendo. Si aterrizara en el cerebro, no tendría mucho futuro, ya que prácticamente las neuronas no se dividen. Pero sí lo tendría si hubiera un tumor…

Pero para que sea una herramienta a nuestro favor, debe ser segura, así que si le quitamos los genes que necesita para formar progenie, no podrá dividirse. Simplemente será un vector, que nos hará el favor de introducir una carga en las células tumorales. Esa carga debe ser un gen letal.

En américa latina, hay una fuente de cianuro natural: la planta de la casava. Si no se cocina, y se mastica, el gen de la linamarasa producirá una enzima que estaba en la pared celular de la planta, y se encontrará con su sustrato, la linamarina que permanecía en el interior celular. El encuentro termina con la transformación de la linamarina en cianuro y glucosa. Un mecanismo de defensa de la planta bastante letal.

Cojamos ese gen y metámoslo en nuestro virus. Dejemos que entre en la célula tumoral y se produzca linamarasa. Ahora solo nos queda hacer estallar la bomba introduciendo el segundo componente, la linamarina. El resultado son células tumorales muriendo con virus incapaces de dividirse en su interior.

Lo que parece un relato de ciencia ficción, ha dado excelentes resultados en animales de experimentación, a los que se les ha inducido tumores cerebrales, y se les han erradicado.

El único problema reside en un pequeño daño colateral (el cianuro es algo volátil, y afecta a alguna célula vecina del tumor) y en la necesidad de repetir el ataque (ya que no todas las células tumorales se están dividiendo en todo momento) lo que encarece la guerra bastante.

La (llamémosla ya por su nombre) terapia génica con genes suicidas condicionales es una herramienta para el futuro, que aún necesita mejorar, pero que sin duda es un candidato para combatir el cáncer. Tanto que ha llegado a utilizarse en ensayos clínicos.

Os dejo una entrevista con Marta Izquierdo, “madre” de la estrategia en cuestión, por si queréis saber algo más del ejemplo…y un resumen por su hermano; catedrático de neurocirugía.

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4 comentarios

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  1. […] mismo acabo de reescribir por completo el artículo de genes suicidas, que está justo un post más […]

  2. me gusta esta nueva versión 🙂
    esta terapia no tenía algún otro daño colateral algo más grave? no me acuerdo qué pero me suena que aunque daba buenos resultados en cuanto a la eliminación del tumor provocaba algo más que era realmente grave…

    Maduixa

    mayo 21, 2008 at 9:55 am

  3. Me alegro de que te guste el cambio 😉

    En un perro creo que el tumor era tan grande que cuando lo eliminaron + el efecto colateral, se quedó ciego…pero recuperó la visión a los dos días (BENDITA PLASTICIDAD SINÁPTICA)

    Saludos¡¡

    sonicando

    mayo 21, 2008 at 1:22 pm

  4. […] que complica muchísimo su acceso a la cirugía, y lo que hace que ésta sea sumamente arriesgada. Ya vimos en el blog una estrategia para luchar contra los tumores cerebrales sin cirugía, hoy vamos a por otra que es […]


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